05/08/2020

CRÓNICA Levante 3-1 Barcelona, Y lo volvimos a hacer

Decir que esto es increíble o debo de estar soñando, se queda corto. No hay palabra que sirva para explicar lo ocurrido hoy en el Ciutat de Valencia. Cuando la afición granota menos lo creía, pasó. No solo ocurrió. La historia se repitió. Lo de ganar al Barça, para Paco López no es algo nuevo ni creo que sea algo que le sorprenda. Y es que muy pocos entrenadores han conseguido, con un equipo humilde, derrotar a uno de los mejores equipos del mundo, con el mejor jugador del mundo en sus filas, tres veces en año y medio.

El Levante llegaba a este partido con la confianza y la moral reforzadas, tras su victoria contra la Real Sociedad este miércoles. El equipo tenía ganas de volver a darle a su afición, la misma alegría que le dio aquel 13-5-2018. Sin hacer ningún cambio en el once respecto a su último encuentro (cosa que no había hecho en las anteriores once jornadas), Paco López decidió intentar sorprender al líder con los mismos guerreros que sorprendieron hace tres días a uno de los equipos en mejor en forma de la competición.

Tras una primera media hora, en la que al Levante lo único que le faltó es lo que le viene faltando en este inicio liguero (efectividad en área rival), los culés solo fueron capaces de dar dos avisos, por medio de Griezzman, que se topó con uno de los mejores porteros en lo que va de liga. En el 35′, llegaría la jugada polémica del choque: y es que el Barça se adelantó en el marcador gracias a un gol de Messi tras transformar un penalti cometido por Miramón sobre Semedo. Pero antes de eso, la jugada se inició con una pared entre el lateral portugués y Griezzman, que estaba en claro fuera de juego. Con polémica o no, el Levante iba perdiendo, y vio como sin Suárez, que se retiró lesionado (entró Carles Pérez), Messi estuvo a punto de volver a ver portería, pero esta vez se encontró con un gigante llamado Aitor Fernández.

Tras el paso por los vestuarios, sin cambios, el Levante salió con otra cara, más atrevido encerrando a su rival en su área. En los primeros diez minutos, el Levante insistía con un buen juego y con pases de la muerte que eran interceptados en el momento clave. Pero esta insistencia, y esas ganas de seguir intentándolo, obtuvieron su premio en el 60′.  Un mal despeje de Piqué, lo aprovechó Radoja para mandar de cabeza un balón al área, que Mayoral le entregó a Morales, y que este le sirvió en bandeja, el gol a su compañero Campaña. Y ahí, empezaron los diez mejores y mágicos minutos de la temporada para los granotas, y los diez peores y trágicos para los visitantes. El Levante no se conformó con el empate, así que Paco López movió ficha dando entrada a Rochina por Bardhi, y tras un pase de Campaña a Mayoral que recibió bastante solo, el delantero cedido por el Real Madrid, tuvo tiempo para controlar, acomodarse, y no pensarse dos veces si reventarla desde fuera del área. Con un derechazo, batió a un Ter Stegen que llegó a rozar el esférico. Valverde, al verse de nuevo superado por el decano valenciano, sacrificó a Vidal y Arthur, para dar entrada a Busquets y Ansu Fati. Solo un minuto después de la entrada del joven chaval de 17 años, una falta botada por Campaña, que no despejó del todo bien Lenglet, Radoja cazó el balón aún en el aire, para con una volea batir al meta alemán que vio como su tiro entraba tras dar en Busquets. Era el minuto 68, y aquel 5-4 en la penúltima jornada de la liga 2017-18, y que supuso el único tropiezo del Barça en esa liga, y el 2-1 en Copa del curso pasado, estaba volviendo a suceder. Y eso que está vez si que estaba un Messi, que en una de sus pocas apariciones en el partido, tras asociarse con Griezzman, conseguiría recortar distancias a falta de trece para el final. Pero en esta ocasión, el VAR si que pilló al francés en fuera de juego, por lo que el gol no subió al marcador.

La segunda parte fue otra cosa. EL Levante dominó y mientras jugadores como Clerc, Badrhi o Morales no paraban de correr, en el Barcelona, el tridente se borró del partido. Un refrescado Ansu Fati no fue capaz de irse de un incansable Miramón, ni Messi fue capaz de superar a las torres gemelas (Vezo y Postigo). El resultado podría haber sido mejor si Melero hubiera acertado su mano a mano ante Ter Stegen en la última jugada pero… ¡que más se le podía exigir a este club de 110 años de historia! que hace menos de una semana era despedido entre tímidos pitidos tras caer sin actitud ante un rival que llegaba tocado y en horas bajas, y que hoy se ganó el cariño y el respeto de los suyos tras derrotar al actual campeón de liga. Este es el camino a seguir, y ojalá el Levante salga con la misma intensidad y valentía contra su próximo adversario: el Athletic.

 

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